Los pasados días 20 y 21 de mayo de 2017 tuvo lugar el II Encuentro Interpirenáico de Micromineralogía y Sistemática Mineral en la localidades gerundenses de Camprodón y Rocabruna, organizados por el Grup Mineralògic Català (GMC) y la Association Française de Microminéralogie (AFM), con la colaboración del Ayuntamiento de Camprodón.

El encuentro fue inaugurado por el Excmo. Sr. D. Xavier Sala Puçol, alcalde dele Excmo. Ayuntamiento de Camprodón, por Xavier Rigat, regidor del Ayuntamiento de Camprodón, Joan Rosell, organizador del evento,  y por Martí Rafel, vicepresidente del GMC.

La participación en este encuentro fue bastante nutrida, con gran afluencia de micromineralogistas y aficionados provenientes de Francia, Bélgica y Alemania entre los provenientes de allende los Pirineos, y de Cataluña, Murcia, Andalucía y otras regiones de España.

Vista parcial del aula sede del encuentro en los momentos previos a la apertura de puertas.

Lo que sorprende al visitante es el nivel de las piezas presentadas, que fue muy elevado, para una mesa de intercambio estricto, ya que no era una feria comercial, así como su número, calculando a ojo de buen cubero, que al menos había unos 20.000 ejemplares de microminerales y piezas de sistemática.

No dio apenas tiempo a examinar nada más que una parte y no muy amplia, pero como muestra de lo que se pudo ver e intercambiar en este encuentro podemos destacar la presencia de piezas procedentes de todo el mundo.

Lógicamente mucho material francés y español, pero también piezas de Marruecos y del resto del orbe. Interesantes los ejemplares de anatasas de diversos puntos de Francia, imiteritas, roselitas, proustitas y acantitas entre otros minerales procedentes de Marruecos; piezas de microminerales de las Azores, azufres de Sicilia, azufres de Lorca, una magnífica smithsonita verde y blanca del gossan de la corta San Valentín de primeros de los años 1980, boleítas de Estados Unidos, torbernitas y autunitas francesas, rodocrositas de Gabón, dundasita de Prullans, cuarzos del Himalaya, cinabrios y mercurios nativos de Almadén, piromorfitas francesas, etc. etc.

Sin embargo, hay que destacar que lo mejor del encuentro fue el gran ambiente y la camaradería que reinó entre todos los participantes, así como la organización, a la que por parte d

e este narrador, no se le podía poner un solo pero. Ya me gustaría a mí ver este nivel organizativo en otros lugares.

Asimismo, el GMC colocó una pequeña mesa para que aquellos que lo quisieran pudieran adquirir la revista Paragénesis, que edita el Grup Mineralogic Català, que era lo único que se podía comprar en este acto (aparte de la cerveza), porque este evento es ESTRICTAMENTE de INTERCAMBIO.

El evento tuvo lugar en el colegio público Doctor Robert de Camprodón durante el sábado 20 en horario continuado de 10 a 18 horas, y el domingo 21 se programó una visita a la mina Les Ferreres situada en plenos Pirineos, en las proximidades de la villa de Rocabruna, a poca distancia de la frontera con Francia.

Otras actividades

En paralelo el día 20 tuvo lugar una cena de confraternización y un concierto en la pequeña iglesia románica de Rocabruna, que data del s. XIII.

El programa de actividades incluía talleres para niños y un concurso de fotografía y el día siguiente la visita a la mina Les Ferreres, situada en la cercana localidad de Rocabruna.

La mina Les Ferreres es una antigua explotación de cobre y baritina, de la que se tienen noticias de su laboreo desde la Edad Media. Esta mina es muy conocida por los microminerales que en ella se han localizado, entre ellas las mejores muestras de claraíta (de hecho la claraíta, aunque descrita en la famosa mina Clara de la Selva Negra en Alemania, fue primero encontrada en esta mina, aunque fue mal identificada, por lo que la localidad tipo para esta especie al final ha sido la mina alemana). Otros microminerales de interés que en ella aparecen son tennatita, cobaltokoritnigita, tirolita, theisita, devillina, zincolivenita, azurita, cuproadamita, calcantita, etc. La mineralización de la mina está formada por baritina y sulfosales de cobre que rellenan cavidades kársticas en la roca dolomítica que forma el encajante. En la imagen se puede ver un lentejón de baritina en uno de los niveles de la explotación, encajado entre las dolomías, conteniendo filoncillos de sulfosales de cobre alterados a secundarios de vivos colores azulados.

Es la alteración de estos sulfosales de cobre (tennantita y calcopirita) originó los arseniatos y otros minerales secundarios que han hecho este yacimiento famoso por sus microminerales.

El encuentro finalizó a mediodía del domingo. A todos los participantes inscritos se les hizo entrega de unos obsequios: una lupa de 15x con su funda, una reproducción de una acción de Cuprífera Pirenaica, S.A., empresa que explotó la mina de Les Ferreres en su última etapa, y una botella de cerveza artesanal.

Camprodón

Cambiando de tercio, hay que mencionar que Camprodón, la localidad donde tuvo lugar este encuentro, es una bella población de unos 2.500 habitantes del Pirineo gerundense, situada en el valle homónimo, a 940 metros sobre el nivel del mar, con numerosos monumentos históricos, entre los que destacan el Pont Nou, puente del s. XII, el monasterio de Sant Pere, fundado en el s. X y la iglesia de Santa María y la Casa de la Vila, sede del Ayuntamiento de la localidad, de estilo gótico catalán.
También es un lugar destacado la casa museo de Isaac Albéniz, ya que Camprodón es la localidad natal del compositor y pianista Isaac Albéniz, nacido en 1860 y fallecido en 1909 en Cambo-les-Bains, Francia.

Solo me resta felicitar a la organización por su trabajo y su buen hacer, y desde aquí aconsejar a todos los aficionados a la micromineralogía que participen en este encuentro, para mi ha sido una gran experiencia que espero repetir en el futuro. Absolutamente recomendable y creo sinceramente que este encuentro se va a convertir en una cita obligada en el calendario mineralógico nacional.