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Fluorita asturiana incolora de la mina Jaimina,

Este artículo va dedicado a uno de los minerales estrella de la geografía española, un mineral que presenta en esta comunidad bellísimos ejemplares cuya perfección y calidad es tal que los sitúa entre algunos de los minerales más apreciados del mundo. A estas alturas todo aficionado sospecha, a buen seguro, el contenido de estas líneas: y es que hablar de Asturias es hablar de fluorita asturiana.

Asturias es uno de nuestros destinos favoritos, en una estrecha franja de unas decenas de kilómetros podemos encontrar playas de gran belleza y acantilados azotados por el oleaje incesante del Mar Cantábrico, los típicos pueblecitos pesqueros con su puerto y sus barcos, rías, ríos, extensos campos de labranza y bosquecillos con miles de tonos de verde, imponentes montañas de caliza gris, parques Nacionales y Naturales con gran diversidad de flora y fauna, multitud de rincones con encanto e historia, pueblos y aldeas interiores que esconden una sublime gastronomía, etc. Todo ello queda recogido muy acertadamente en el logo y eslogan de esta comunidad: Asturias paraíso natural. Me permito el lujo de añadir que el Principado es también un paraíso geológico.

La Fluorita

La fluorita es un mineral del grupo de los halogenuros, compuesta de flúor y calcio (CaF2) recibe el nombre comercial de espato de flúor y se utiliza en industria, entre otras aplicaciones, para la obtención de ácido fluorhídrico (HF) a partir de su disolución en ácido sulfúrico H2SO4, como fundente en la fundición de hierro y acero, para la producción de aluminio y materiales especiales.

En Asturias, la industria de extracción de la fluorita asturiana comenzó en los años 20, cuando un ingeniero alemán, Federico Lipperheide, descubrió el valor de los yacimientos e inició la explotación a pequeña escala en la zona de “El Frondil” (Berbes, Ribadesella), desde donde el material se transportaba a Bilbao y posteriormente a Bélgica.

Poco a poco, la empresa española Minersa empezó a hacerse con las concesiones mineras existentes, hasta convertirse en la única empresa dedicada a la extracción de la fluorita asturiana o espato de flúor en Asturias, tras la desaparición de otras empresas asturianas. La extracción de fluorita asturiana experimentó su máximo apogeo a mediados de los ’70, con las exportaciones a Estados Unidos. En los años siguientes, la importancia de la industria de este mineral disminuye, debido en gran parte a la entrada en los mercados de la fluorita mejicana y china. A día de hoy, España sigue siendo el mayor exportador de fluorita de Europa.

De las numerosas explotaciones de fluorita asturiana, únicamente unas pocas se encuentran en activo, concretamente las minas Moscona (Solís, Corvera de Asturias), La Viesca (Huergo, Siero), Emilio (Loroñe, Colunga) y Ana (Berbes, Ribadesella), en esta última se ubica el lavadero para procesar el material extraído de todas las anteriores.

Geología

A grandes rasgos, el sustrato geológico de Asturias se compone principalmente de rocas paleozoicas que reposan sobre materiales precámbricos. La Orogenia Hercínica, que tuvo lugar durante el Carbonífero, deforma y pliega estos materiales, dando lugar a la formación de una gran cordillera, desmantelada casi totalmente por procesos de erosión durante el Pérmico. En este Periodo, la zona se ve sometida a procesos de extensión (con la correspondiente creación de fallas normales y el hundimiento de bloques), ocasionando un importante adelgazamiento cortical que provoca el acercamiento de las rocas paleozoicas a regiones profundas con temperatura suficiente para provocar la circulación convectiva de las aguas presentes en el medio.

Así, encajada en rocas carbonatadas, la fluorita asturiana es fruto de procesos de mineralizaciones epitermales o diagenéticas tardías, en los que los fluidos hidrotermales, generados por la presencia de agua meteórica y el calor procedente de materiales profundos, ascienden a través de fallas existentes, mientras tiene lugar el lixiviado de sales y minerales presentes en las rocas paleozoicas. Al ascender y enfriarse, se deposita el mineral rellenando las fallas, las fracturas y las cavidades kársticas de las calizas carboníferas.

En el Triásico Inferior, se reactiva la tectónica de bloques y se originan cubetas que comienzan a rellenarse con sedimentos triásicos. Ya en el Cenozoico, la Orogenia Alpina es la responsable del levantamiento de la cordillera Cantábrica, similar a como la conocemos hoy en día, tras procesos de modelado por erosión fluvial y glacial.

Los yacimientos de fluorita asturiana corresponden a los denominados yacimientos tipo Mississippi Valley, aunque se llegan a distinguir dos tipos en función de la geología de la zona: los yacimientos relacionados con el límite entre materiales triásicos y jurásicos (ej.: Berbes, Caravia, La Collada), que son los más importantes tanto desde el punto de vista industrial como del coleccionista; y aquellos constituidos por filones encajantes en la caliza de montaña (ej.: Sierra del Áramo, Campo del Raso, etc.), de mucho menor interés económico.

Paragénesis de la fluorita asturiana

La paragénesis típica de los yacimientos de fluorita asturiana se caracteriza por la abundancia de fluorita y una aparente escasez de sulfuros, encontrando otros minerales como barita, calcita, dolomita, cuarzo, pirita y calcopirita. Mucho más concretamente, aparecen en algunos yacimientos cinabrio (citado en la zona de Berbes), malaquita y azurita (cantera Llamas) y dolomita.

Cristalización de la fluorita

La fluorita es un mineral que cristaliza en el sistema cristalino cúbico, siendo la morfología típica de los cristales de la fluorita asturiana el cubo y la caja de cerillas, presentando en ocasiones bordes biselados, inclusiones carbonosas o de pequeños cristales de pirita, y fantasmas provocados por ligeras variaciones en la composición química durante el crecimiento del cristal.

Fue en la segunda mitad del siglo XX cuando se obtuvieron magníficos ejemplares de este mineral que hicieron famosos varios de los yacimientos del Principado.

Dentro de los yacimientos y las localidades que presentan mineralización, existen marcadas diferencias tanto en tamaño, calidad y color de los ejemplares, así podemos encontrar cristales desde pocos milímetros hasta varios centímetros de arista, incluso la decena.

Aunque la fluorita pura es incolora, suele presentar un amplio espectro de colores dependiendo de las impurezas que presente en su estructura cristalina. De este modo, encontramos fluoritas de tonos violetas-morados (Sr), verdes (Sm), rosas (Ir), amarillos, azules, anaranjados y hasta negros. Así, en Asturias se dan fluoritas de distintas coloraciones, siendo el color violeta propio de los ejemplares obtenidos en la zona de Berbes, violeta oscuro y azul en La Collada, amarillo en mina Moscona y Villabona o cubos transparentes en mina Jaimina y la cantera Llamas (Duyos, Caravia).

Apuntar que debido al abandono de numerosas minas y pozos, la extracción de muestras de fluorita se vuelve un poco arriesgada en ocasiones, habiéndose cobrado ya algunas vidas de coleccionistas debido a derrumbes.

También hay que mencionar en el caso específico de Berbes, lugar de peregrinación para gran cantidad de aficionados, ya que la zona aunque abandonada sigue siendo concesión minera, que pertenece a la mina Ana, y varios coleccionistas han sido multados por la Guardia Civil y/o invitados amablemente a abandonar la zona.

Bibliografía:

Recomendado:

Manuel Gutiérrez Claverol. La fluorita: un siglo de minería en Asturias. 568 pp.