La geografía española atesora una enorme riqueza mineralógica patente en la cultura minera que desde antes de época romana, ya estaba presente en todo el territorio español, sobre todo de metales y minerales salinos.

Son famosos los yacimientos de cinabrio de Almadén, cuya explotación minera se ha convertido en un centro de interpretación de la minería que permite el acceso a una sección de las galerías de la mina. La fluorita es otro de los minerales estrella, sobre todo si hablamos de la fluorita asturiana, muy apreciada por su color y brillo. También resuena en el ideario común la sierra minera de Cartagena y La Unión, una zona muy apreciada por el plomo argentífero, así como las piritas de Riotinto o Navajún, el cobre de Sierra Nevada o el Zinc de la provincia de Santander.

Esta abundancia mineral permite que la pasión por los minerales cuente con un gran aliciente, la posibilidad de salir al campo en busca de muestras que alimenten las colecciones de los aficionados.

Pero revisemos de cerca algunos de los minerales más comunes de la geografía española:

  • La calcita: los yacimientos de carbonato de cal en España los encontramos repartidos por toda la geografía tanto de forma masiva no cristalina como cristalizado, lo que determina sus distintas formas y usos: marmol, piedra de cal, jaspe, alabastro, … materiales destinados a la construcción, industria química… pero eso sí, aparte de sus muchas aplicaciones, la calcita cristalizada es especialmente apreciada por los coleccionistas por la belleza de sus cristales que suelen acompañar o estar acompañados por otros minerales.
  • Fluorita: Es un mineral muy común, que suele acompañar a otros minerales en forma de ganga o en las menas explotables. Los coleccionistas lo valoran sobre todo por su gran variedad de colores, tonos y matices, siendo España es un país muy rico, no sólo en cantidad, sino en calidad de las piezas, un ejemplo de ellos son las fluoritas asturianas, las cuales son apreciadas a nivel internacional y por ello bastante cotizadas.
  • Aragonito: es el centro de la península en el que se encuentran los mejores yacimientos de aragonitos, un carbonato de calcio que aparece en los terrenos del Triásico acompañado en buena medida por yesos y cuarzos hematoideos. Fueron descritos por primera vez en la localidad de Molina de Aragón, en Guadalajara, de donde proviene su nombre.
  • Pirita: La pirita es especialmente abundante en España ya que puede formarse en ambientes muy diversos. Entre los principales yacimientos del mundo se encuentra la mina de Riotinto, aunque a nivel de coleccionismo son muy apreciados los ejemplares del yacimiento de Navajún, ya que ofrece piritas cúbicas casi perfectas.
  • Yeso: España es quizá el país de Europa con mayor abundancia en yacimientos de yeso, contando con dos especialmente destacados: la geoda de cristales de yeso más grandes de Europa, y el yacimiento de yeso selenítico o especularis de Segóbrica, en Cuenca. Son especialmente apreciados por los coleccionistas españoles los yesos aragoneses de Fuentes del Ebro.
  • Marcasita: Proviene de una palabra árabe que, en la edad media, se aplicaba a la pirita ya que a menudo se confundían los dos minerales, hasta que al final marcasita se designó al mineral de la misma composición que la pirita pero con estructura rómbica. En España puede encontrarse en la mayoría de las provincias. Se emplea en la fabricación de ácido sulfúrico.
  • Baritina: La baritina, denominada por los mineros y aficionados a la mineralogía como barita, la encontramos en yacimientos de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco Aragón, Cataluña, Catilla, Andalucía… y así en prácticamente toda la geografía. Es habitual encontrarla acompañando a otros minerales y se suele utilizar en la industria del papel.
  • Malaquita: pese a la abundancia de este carbonato de cobre no son muchos los yacimientos que ofrecen buenos ejemplares cristalizados, ya que se suele presentar de forma masiva y terrosa. Es muy utilizado en joyería, en la fabricación de objetos ornamentales y en la pintura.
  • Cuarzo: es un mineral muy común que se presenta en diversidad de formas y formaciones, apareciendo bellos cristales en geodas o superficie de granitos, gneis o viejos estratos arcaicos. Aunque también abundan en terrenos terciarios y secundarios como pueden ser los cuarzos hematoideos, hialinos o amatistas.

Bibliografía:
1. Los minerales de España. D. Salvador Calderón